HUENAO SE VISTIÓ DE FE Y TRADICIÓN PARA CELEBRAR A JESÚS NAZARENO
Comunidades de distintos sectores de Curaco de Vélez se congregaron para renovar su devoción, compartir como hermanos y mantener vivas las tradiciones religiosas de Chiloé.
Fe, tradición, música y encuentro comunitario se vivieron durante esta jornada en el sector de Huenao, comuna de Curaco de Vélez, con motivo de la Fiesta Patronal de Jesús Nazareno y el Encuentro de Comunidades, una hermosa celebración que convocó a familias y representantes de distintas localidades de la comuna, fortaleciendo los lazos de fraternidad y la tradición religiosa que por generaciones ha caracterizado a nuestros pueblos de Chiloé. Hasta Huenao llegaron las comunidades de Palqui, Huyar Bajo, Huyar Alto, San Javier, Huenao y San Carlo Acutis de Tolquién, quienes se hicieron presentes con profunda fe y devoción para participar de esta significativa jornada, compartiendo no solamente una celebración religiosa, sino también un espacio de encuentro, conversación, alegría y convivencia entre hermanos de distintas comunidades. La Fiesta Patronal de Jesús Nazareno se transformó así en una oportunidad para renovar la fe y, al mismo tiempo, mantener vivas aquellas tradiciones que forman parte de la identidad de nuestras comunidades chilotas. En cada rostro, en cada saludo y en cada momento compartido se pudo apreciar el cariño con que las comunidades participan de estas celebraciones, donde la religiosidad popular se encuentra profundamente ligada a la vida cotidiana, a la historia familiar y al patrimonio cultural de Chiloé.
LA MÚSICA Y TRADICIÓN TAMBIÉN FUERON PROTAGONISTAS
Uno de los momentos que dio un especial realce a esta celebración fue la participación de los Pasacalles Rubén Vivar de Achao, quienes acompañaron esta importante jornada llevando su música, alegría y tradición hasta el sector de Huenao. Su presencia permitió entregar un ambiente especial a la celebración, acompañando a las comunidades y aportando con ese característico sonido de los pasacalles que forma parte de las expresiones culturales y religiosas de nuestra tierra.La participación de los Pasacalles Rubén Vivar no solamente contribuyó a embellecer la jornada, sino que también permitió poner en valor nuestras tradiciones, demostrando una vez más que la fe, la música y la cultura caminan juntas en las celebraciones de nuestras comunidades.
UNA EUCARISTÍA MARCADA POR LA FE Y LA UNIDAD
Uno de los momentos centrales de esta Fiesta Patronal fue la celebración de la Santa Eucaristía, que estuvo a cargo del padre Arturo Mansilla Guichacoy, párroco de la Parroquia San Judas Tadeo de Curaco de Vélez. Durante la celebración, las comunidades pudieron reunirse en torno a la fe, elevando sus oraciones y agradecimientos a Jesús Nazareno y poniendo en sus manos a cada familia, a sus comunidades y a todas aquellas personas que forman parte de sus vidas. La Eucaristía permitió también recordar la importancia de continuar construyendo comunidades unidas, solidarias y comprometidas con sus tradiciones, especialmente en tiempos en que estos encuentros adquieren un enorme valor para mantener viva la identidad de nuestros sectores rurales. La celebración religiosa fue, sin duda, un espacio para encontrarse con Dios, pero también para encontrarse con el hermano, compartir esperanzas y renovar el compromiso de seguir trabajando juntos por nuestras comunidades.
UN ESPECIAL AGRADECIMIENTO DESDE WAPICHILWE
Como Equipo de Comunicaciones Wapichilwe, queremos expresar nuestros más sinceros y afectuosos agradecimientos por la invitación a ser parte de esta hermosa celebración. De manera muy especial, queremos agradecer a la señora Ángela Mansilla Novoa y a toda la comunidad de Huenao, por la cordial invitación, por la confianza y por la acogida que nos brindaron durante esta jornada. Para nosotros, como equipo de comunicaciones, es siempre un privilegio poder acompañar, registrar y compartir aquellas actividades que nacen desde nuestras propias comunidades, especialmente cuando se trata de celebraciones que mantienen vivas la fe, las tradiciones, la cultura y el espíritu de encuentro que caracteriza a nuestra gente. Agradecemos sinceramente la oportunidad de estar presentes en Huenao y poder ser parte, desde nuestro trabajo comunicacional, de este hermoso encuentro en torno a Jesús Nazareno.
UN AGRADECIMIENTO MUY ESPECIAL
También queremos dedicar unas palabras de agradecimiento a nuestros queridos amigos Fabiola Vargas Mansilla y Máximo Duarte Flores, quienes una vez más estuvieron presentes y nos apoyaron con la movilización para poder llegar hasta Huenao. A ambos, muchas gracias por su permanente disposición, por el apoyo de siempre y, especialmente, por esa buena onda, cariño y preocupación que tienen con nosotros. Son esos pequeños grandes gestos de amistad y solidaridad los que hacen posible que podamos continuar recorriendo nuestras comunidades y llevando a través de Wapichilwe sus historias, celebraciones, tradiciones y momentos importantes. Fabiola y Máximo, muchas gracias de corazón por estar siempre y por la buena disposición de siempre para con nosotros.
MANTENER VIVA NUESTRA TRADICIÓN
La celebración de Jesús Nazareno y este Encuentro de Comunidades en Huenao dejan como enseñanza la importancia de seguir generando estos espacios de reunión, donde la fe se convierte en un punto de encuentro y donde nuestras tradiciones continúan pasando de generación en generación. Palqui, Huyar Bajo, Huyar Alto, San Javier, Huenao y San Carlo Acutis de Tolquién demostraron una vez más que cuando las comunidades se unen, se fortalece no solamente la fe, sino también la identidad, la amistad y el sentido de pertenencia. Desde Huenao, nos quedamos con la alegría de haber compartido una jornada llena de fe, música, tradición, fraternidad y cariño. Que Jesús Nazareno continúe acompañando y bendiciendo a cada una de estas comunidades, a sus familias, a sus dirigentes, a quienes participan activamente de la vida de sus capillas y a todos quienes mantienen viva esta hermosa tradición religiosa de nuestra tierra. Desde el corazón de Chiloé, seguimos acompañando y difundiendo nuestras historias, nuestras tradiciones y nuestra gente.
¡Que viva Jesús Nazareno!
¡Que vivan nuestras comunidades!
¡Que vivan nuestras tradiciones chilotas!








